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Cómo Vencer la Apatía En 9 Pasos

como superar la apatia

Vencer la apatía es una necesidad para crecer a nivel personal. Pienso que esta se ha convertido en un problema grave en la sociedad de hoy que limita la vida de las personas de múltiples de formas.

Cuando yo sufría de apatía en varias áreas de mi vida, en realidad no me daba cuenta de que era una persona apática.

Me consideraba una persona normal, como todos. Al momento que alguien me comentaba o me señalaba como apático explotaba, y me defendía argumentando mi comportamiento.

En esos momentos, a mi forma de ver las cosas, no sentía que tuviera apatía hacia la vida, escogía pensar que el mundo no funcionaba de la forma que yo consideraba que debía funcionar.

Pienso que, como yo, mucha gente vive sintiendo apatía hacia todo, sin darse cuenta de que es víctima de este sentimiento tan nocivo.

Los 9 Pasos Para Superar la Apatía de Forma Práctica y Simple

En este artículo vamos a enlistar y explicar una serie de pasos que podemos aplicar con relativa facilidad para superar la apatía en nuestra vida.

1. Identifica y acepta en tu interior el sentimiento de la apatía

En la mayoría de los casos, las personas no logran vencer la apatía por omitir este paso, a pesar de sonar lógico, la mayoría no logran ver a profundidad cómo el sentimiento de la apatía impacta a sus vidas y nubla su visión de las cosas a su alrededor. Cuestiónate si tienes lo siguientes síntomas para verdaderamente identificar la apatía.

  • Desinterés hacia una o varias áreas de la vida
  • Falta de motivación y entusiasmo para realizar actividades que en el pasado eran atractivas
  • Experimentar constante indiferencia ante cualquier estímulo proveniente del exterior

2. Analiza cómo te está impactando la apatía en tu vida

Una vez detectado que somos personas apáticas, analiza cómo te está afectando y limitando esta situación en todas las áreas de tu vida.

Debemos hacer un ejercicio de introspección para ver que el desgano, la falta de motivación y desinterés, son cualidades que vienen de nosotros, no de fuera.

Si logramos comprender que somos nosotros los que nos estamos obligando a sentir de la forma en que lo hacemos, vamos a comprender que el cambio está en nuestras manos y no tiene nada que ver con el exterior.

Es común pensar que los demás, o las circunstancias que suceden a nivel externo son las culpables de nuestros estados de ánimo. Esta forma de pensar es una limitante muy grande al momento de intentar vencer la apatía.

Sin embargo, una vez que detectamos que hay una constante en nuestro sentir, y esta se mantiene en todo momento, es que podemos ver con claridad que dicho sentir está siendo producido dentro.

Sabemos que no podemos controlar todo lo que pasa allá fuera, pero ciertamente tenemos la capacidad de controlar lo que sucede dentro de nosotros.

Lo único que se requiere es identificar el sentimiento limitante y saber cómo está impactando, para tomar medidas y acciones para cambiarlo.

3. Presta atención a tus pensamientos y a las actividades que realizas día con día

Una cosa es actuar por actuar, y otra, es hacerlo con atención y conciencia en cada momento. Este es un paso clave.

Necesitamos saber con certeza, de qué manera están impactando nuestros pensamientos y actividades diarias a cómo nos sentimos. En este caso el objetivo es superar la apatía.

Debemos tener claro que una persona apática y desganada no solo está arrastrando ese sentimiento de cosas pasadas, sino que a diario lo está alimentando.

Es preciso que encuentres, cuáles son los pensamientos y actividades que estás pensando y haciendo constantemente, que están alimentando tu apatía. El control de los pensamientos es necesario para vencer la apatía satisfactoriamente.

Generalmente estos pensamientos y estas acciones que alimentan la apatía están relacionados con: las malas compañías, el ocio, la inmediatez, la negatividad recibida por estar en contacto con malas noticias, recordar de forma continua traumas y experiencias negativas o emplear una parte considerable de nuestro tiempo en búsqueda de placeres efímeros.

4. Fija una meta de vida

He comprobado que, en casi todos los casos, la apatía en la vida de una persona esta relacionada con la ausencia de una meta de vida.

El cerebro del ser humano tiene una gran cantidad de energía potencial, dicha energía, si no se sabe conducir de una forma dinámica y recreativa tiene la facultad de destruirnos.

Cuando no usamos de forma correcta nuestra energía, es que llegan las adicciones, las depresiones, ataques de ira, enfermedades psicológicas y demás problemas.

La apatía es solo una manifestación de los problemas que podemos experimentar cuando no utilizamos nuestra energía de forma correcta.

Tener una meta de vida nos permite dirigir nuestra energía hacia un sentido, ya no de manera destructiva sino constructiva.

Una meta de vida bien seleccionada impacta de forma positiva todas nuestras áreas de vida. De igual forma combate de manera automática tendencias negativas arraigadas en el interior.

Si logramos fijar una meta, podemos contar con que estaremos dando un paso enorme para vencer la apatía que sentimos.

5. Toma responsabilidad de tus estados mentales y emocionales

Es preciso asumir el control de nuestra vida para vencer con éxito la apatía, si hemos seguido los pasos anteriores, es necesario tomar plena conciencia que las limitaciones en la vida provienen sólo de nuestro interior.

Al mismo tiempo, somos los únicos responsables por lo bueno y lo malo que nos sucede, y son nuestras decisiones y acciones las que nos hacen experimentar la vida que tenemos hoy.

Lo de fuera son meros reflejos; sentimientos como la apatía hacia las cosas, son el resultado de pensamientos y decisiones que se tomaron en el pasado. Lo único que sucede hoy, es que experimentamos los resultados.

Si tomamos conciencia de que somos nosotros, y solo nosotros, los que forjamos nuestro destino, vamos a asumir con agrado la responsabilidad de nuestra vida, y vamos a encontrar que de igual forma las posibilidades yacen en nuestro interior, es cosa de verlas y ponerles atención.

6. Activa el dinamismo de tu cuerpo y de tu mente.

La apatía se asocia a un estado de pasividad en el cual, la voluntad esta dormida. Es por eso por lo que, al ser presos de la apatía sentimos desgano, poca motivación y experimentamos letargo.

Si logramos, de manera gradual, activar nuestra voluntad con una actividad física y una mental podremos superar la apatía más rápido.

Intenta hacer una actividad física que te llame la atención, no importa cuán breve sea, lo más importante es que nos guste y sea algo continuo, para que se forme un hábito.

Intenta también despertar la mente. A mí me sirvió mucho leer, comencé a buscar temas que verdaderamente me interesan. Poco a poco me fui creando el hábito de la lectura.

Esto debido a que empecé leyendo cosas muy breves que verdaderamente me satisfacían. Es importante seleccionar una actividad que no alimente los sentimientos y pensamientos nocivos que explicamos anteriormente.

7. Busca la compañía de personas que posean cualidades admirables y replicables.

Las amistades que frecuentamos son esenciales para nuestro desarrollo. Si, de manera inadvertida nos llenamos de malas amistades, las cuales son apáticas, tienen hábitos negativos, y llevan una vida dedicada al ocio, seguramente que nosotros vamos a adoptar muchas de esas cualidades.

En este caso, la apatía, puede ser una cualidad adoptada. Debemos de analizar nuestro círculo social, y buscar estar rodeados de personas que nos impulsen a ser mejores.

Así como podemos adoptar tendencias nocivas y malos hábitos, también podemos adoptar buenos. Es mucho más fácil superar la apatía y cualquier mal hábito en compañía de personas que no posean dichas cualidades.

8. Identifica hacia que sientes apatía

Es necesario saber si sentimos apatía hacia las personas, hacia la pareja, hacia la escuela, hacia el trabajo o hacia la vida en general.

Este paso nos va a permitir saber la magnitud del problema y delimitarlo. Al mismo tiempo que vamos a poder concentrar nuestros esfuerzos en aquella área que más estemos sintiendo apatía.

En caso de sentir apatía hacia la vida en general, podemos percibir que el problema está en un 100% dentro de nosotros y podemos concentrar el trabajo solo en el interior.

9. Practica la introspección de forma constante

Para vencer la apatía debemos de poseer un buen grado de autoconocimiento.

La introspección realizada de manera continua nos permite detectar sutiles sentimientos y pensamientos negativos, los cuales, más adelante pueden convertirse en fuertes dolores de cabeza.

La introspección nos faculta para tratar lo negativo desde el origen, con el objetivo de saber el porqué se origina algo negativo y el cómo erradicarlo.

Muchos de los problemas a los que se enfrenta el ser humano como es el caso de sentir apatía, se deben a la falta de autoanálisis.

Si lo practicáramos de manera regular seríamos capaces de solucionar muchas cosas antes de que se hicieran grandes problemas, como es el caso de lograr vencer la apatía.

Puedes revisar en este enlace el artículo completo acerca de la introspección: El poder de la introspección