Saltar al contenido

Cómo Nos Afectan las Malas Compañías

Estamos habituados a escuchar advertencias acerca de las malas compañías, a menudo nos recomiendan alejarnos y evitarlas. Sin embargo, la mayoría de las personas no nos da una explicación más profunda que nos permita comprender el porqué.

Las malas compañías o malas amistades afectan a nuestra vida porque influyen activamente en nuestras percepciones, decisiones y hábitos. Esto nos obliga, de manera inconsciente a actuar y pensar de una manera determinada, la cual no cuestionamos y es nociva para el desarrollo.

¿Qué Son las Malas Compañías?

Las malas compañías son aquellas que despiertan en nosotros cualidades negativas, nos influencian, de manera consciente o inconsciente a actuar de forma perjudicial hacia nosotros y posiblemente hacia el entorno.

Son aquellas amistades que logran sacar de nosotros la peor versión. Su compañía generalmente produce estados mentales negativos, malos hábitos y adicción a los placeres efímeros de la vida. Para, de manera gradual, limitar la vida y conducirla al sufrimiento.

En realidad, las malas compañías se van generando con el tiempo; no es que alguien siempre haya sido una mala compañía. En un principio, cierto círculo de amigos puede considerarse cómo un grupo con una amistad sana y sólida.

Esto cambia al momento que los deseos por experimentar placer inmediato invaden la mente humana. En este punto es en el cual, los integrantes del círculo de amigos se van convirtiendo en una mala influencia para ellos mismos.

En estos momentos, comienzan a emerger tendencias nocivas de comportamiento. Víctimas de la ilusión de felicidad que nos dan los placeres inmediatos, caemos en la compulsión, la cual, a base de repetir actos, se forman hábitos nocivos en la mente que derivan en adicciones.

Estas adicciones, no son solo aquellas que ya nos son familiares. La adicción a la inmediatez, y la de querer vivir solo en función de satisfacción de deseos efímeros son bastante perjudiciales también.

Sin embargo nadie identifica estas. Este comportamiento hace que perjudiquemos el cuerpo y la mente de formas inimaginables.

No vemos estos comportamientos como adicciones porque son socialmente aceptados; aunque tristemente, cada vez son más las personas experimentando sufrimiento por culpa de dicho comportamiento.

como nos afectan as malas amistades

Identificar las Malas Compañías Hoy en Día

Hoy en día, asociamos a las malas compañías con el crimen, adicciones a sustancias químicas, y demás situaciones, catalogadas por la sociedad como extremadamente nocivas.

Lamentablemente este enfoque nos hace perder de vista que, en realidad, esos escenarios tan nocivos no se alcanzan de la noche a la mañana, es un proceso que inicia sin darnos cuenta.

De igual forma dicho enfoque hace que nos ceguemos ante las malas compañías con las que podamos estar conviviendo hoy en día.

Un ejemplo claro es el abuso que se da en el alcohol desde la adolescencia. Esta es una práctica que hoy es socialmente aceptada, a todos les parece normal que grupos de amigos salgan por la noche y abusen del alcohol.

Nos hemos limitado a pensar que mientras uno no maneje puede hacer lo que quiera. Sin embargo, nadie observa el efecto que este comportamiento tiene en sus vidas.

Nadie se pone a pensar que la gente, al asociar el alcohol con aquello que les produce felicidad, viven en depresión los demás días de la semana, solo ansiando el momento para repetir el mismo patrón de comportamiento.

Sin darse cuenta, las personas lejos de ser felices se han creado un hábito compulsivo que las obliga a actuar de una manera determinada. Nadie se da cuenta de esto porque todos viven igual, con la misma compulsión, este es el poder de las malas compañías.

Malas Amistades, Malas Influencias

Las malas compañías son, en ocasiones imperceptibles a nuestros ojos. Estamos habituados a convivir y hacer amistad con personas que comparten nuestro entorno, las cuales a su vez comparten características similares en cuanto a pensamientos y comportamiento.

Muy pocas veces cuestionamos la influencia que dichas amistades ejercen sobre nosotros y preferimos concentrarnos únicamente en el plano sentimental, al hacer esto, no detectamos las malas amistades, ni las malas influencias que estas ejercen sobre nosotros y nuestro comportamiento.

identificar malas compañias

Identifica Si Hay Malas Compañías a tu Alrededor

Es muy importante analizar constantemente a nuestras amistades, sobre todo, analizar como estas influencian activamente en nuestro comportamiento y pensamiento.

Las compañías determinan en gran medida la percepción que tenemos de la vida y ejercen una poderosa influencia en nuestros hábitos y decisiones de vida. En gran medida el desarrollo personal está determinado por el tipo de gente que nos rodea.

Piensa simplemente en un día normal de tu vida, en el tipo de gente que te rodea, analiza el comportamiento y las conversaciones de las cuales formas parte, analiza en como éstas, están influenciando en tu percepción de la realidad, y como adoptas formas de pensar similares al entorno.

Piensa también en el tiempo que empleas con tus amistades; pregúntate qué te está dejando y si de alguna manera te transforma; ya sea para bien o para mal.

Analiza si lo que estas percibiendo, tanto de tu forma de actuar y la de tu entorno, son parte de tus más profundas convicciones, y sobre todo si son cosas que a ti te gustaría transmitir a un hijo. Aquí está la clave de aprender a vivir.

Por qué Debemos Evitar las Malas Compañías

Debemos de evitar a toda costa las malas compañías de nuestra vida. Son estas las que nos están haciendo ver una realidad limitada. Al mismo tiempo que nos hacen desperdiciar nuestro tiempo y fortalecen nuestros hábitos negativos.

Las malas compañías contribuyen a que percibamos nuestra vida en función del exterior. Cuando vivimos en función del exterior únicamente, dejamos de mirar al interior, de cuestionar decisiones y formas de pensar.

Nos olvidamos de fijar metas de vida, y adoptamos los objetivos y metas de los demás, sin saber si es algo que verdaderamente queremos. Las malas compañías tienen la facultad de afectar tanto la mente cómo el cuerpo.

Si dejamos que estas se arraiguen, más difícil será apartarlas de nuestra vida. Evita a toda costa las malas compañías cultivando el autoconocimiento y el autodominio.

Cultivar estas cualidades nos dará la visión y la voluntad necesaria para dejar de ser influenciables a las malas amistades, y de así quererlo nos permitirá ayudar aquellos por los que sintamos cariño.

tipos de amistades buenas y malas

Las Malas Amistades Limitan Tu Visión de la Realidad

Con frecuencia escuchamos expresiones como: “Todos los hombres son iguales”, “Todas las mujeres son iguales”; estas afirmaciones son falsas.

Simplemente no es posible juzgar el todo, lo único que hacemos al decir estas frases, es evaluar el entorno en el cual nos movemos, y las malas compañías que nos rodean.

Lo primero que pregunto cuando escucho afirmaciones como las anteriores es; ¿En dónde conoce usted a esos hombres o mujeres? ¿Qué sitios frecuenta?  ¿Bebe? ¿Qué opinan sus amistades de estas afirmaciones? ¿Cuáles son sus intereses?

Las respuestas a estas preguntas permiten entender que en realidad las personas son victimas de sus experiencias pasadas, influencias y hábitos de comportamiento, que los obliga a relacionarse con un determinado tipo de personas. Las malas amistades son un poderoso factor para limitar nuestra visión de la realidad.

El conjunto de estos factores crea una realidad de vida para la persona; que a menos que se cambien los componentes fundamentales, cómo las malas amistades, se verá obligada a experimentar experiencias muy similares.

Esto, hace que la persona generalice sus experiencias y piense que todo el exterior se comporta de la misma manera, esto limita su visión, desmotiva y despierta conductas destructivas que deterioran la calidad de vida.

que es ser influenciable, malas compañías, malas amistades

¿Cuáles Son las Consecuencias de Tener Malas Amistades?

Las consecuencias de tener malas amistades varían de acuerdo con las compulsiones que cada uno tenga.

Pero en esencia, la principal consecuencia es limitar el progreso y desenvolvimiento del ser humano; confinándolo a vivir en estados compulsivos, de índole mental o física.

Efectos comunes que hay producto de cultivar malas compañías, son: el cinismo, la desidia, sensación de una constante insatisfacción, explotación de los 5 sentidos y vivir en piloto automático.

Malas Compañías No Equivale a Malas Personas

Es importante mencionar que al hablar de malas compañías no queremos decir que sean malas personas, esto no tiene nada que ver.

Las malas influencias, son simplemente aquellas personas cuya influencia en nosotros no es buena, y esto no funciona en un solo sentido, en muchos casos nosotros también podemos ser una mala compañía para alguien.

Una buena compañía es aquella que influencia para sacar lo mejor de nosotros, que de alguna manera contribuye a elevar nuestra vida, y es un ejemplo de vida.

Empieza por Ser una Buena Compañía

Cuando empezamos a analizar nuestras amistades, se vuelve evidente quienes nos suman y quienes nos restan, de igual manera nos damos cuenta el tipo de compañía que somos para los demás.

Todo está relacionado, si quieres cambiar tu vida y tus malas amistades; cambia tu narrativa, los sitios que frecuentas, y más importante aún, tus hábitos nocivos.

Muchas relaciones, sin darnos cuenta, lo único que tienen en común son malos hábitos, cuando alguien modifica dichos hábitos, la relación se vuelve insostenible, ya que no hay nada más que la mantenga unida.

como alejarse de una persona

De igual manera cambiar primero las amistades facilita vencer hábitos nocivos de los cuales éramos víctimas.

Con frecuencia las personas caen en hábitos nocivos solo por el hecho de poder convivir con una persona o un grupo de ellas. Siempre será más tardado cambiar de hábitos que cambiar de amistades.

Utiliza tu tiempo para hacer un profundo análisis de tus amistades, analiza los hábitos que los unen, pero más importante aún; pregúntate si limitan tu visión de la vida o la expanden, esta es la diferencia entre las buenas y las malas compañías.

No te olvides de que las emociones en este caso no nos ayudan demasiado; ya que pueden estar nublando el juicio ante una posible mala compañía.

Si hemos detectado que, en efecto, estamos rodeados de malas compañías, y hemos desarrollado cariño hacia ellas, lo mejor es cambiar nosotros, salir de las compulsiones y después volver y tratar de ayudar; más que con nuestras palabras, con nuestro ejemplo.