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Alimentación Mental, El Poder de la Mente

Qué es la Alimentación Metal y Cómo Influye en el Poder Mental

La alimentación mental es todo aquello que dejamos entrar a nuestra mente día con día. Todo lo que recibe el cerebro a lo largo del día es procesado y alojado en el subconsciente, esta información es la que nos hace percibir una realidad determinada, tal es el poder de la mente.

El Funcionamiento de la Mente y la Realidad

La mente tiene un promedio de 30 a 50 mil pensamientos a lo largo de un día; estos pensamientos son originados producto de recuerdos y proyecciones al futuro; las cuales, fueron y son alimentadas por el contacto de nuestros sentidos con el exterior.

En realidad, todo lo que nosotros consideramos como existente en nuestra vida, es el resultado de la interacción de impulsos electromagnéticos provenientes del exterior con nuestros cinco sentidos; los cuales son los instrumentos que tiene la mente para conocer, interpretar y proyectar una realidad determinada.

Cuando decimos que algo es real, es porque podemos comprobarlo mediante nuestros sentidos.

Cuando estás hablando con alguien, sabes que esa persona es real porque aparte de escuchar lo que te está diciendo, puedes ver, tocar y oler a la persona.

Sin embargo, lo único que realmente está sucediendo es que tus terminales nerviosas en la nariz, ojos, oídos, y piel, están recibiendo impulsos externos, los cuales son interpretados y procesados en la mente para crear la imagen de la persona en cuestión.

Este proceso lo hacemos en todo momento; la mente siempre está recibiendo del exterior.

La Alimentación Mental Condiciona el Poder de la Mente

Hoy, somos fruto de impresiones y pensamientos que recibimos en el pasado. Nuestra realidad está fundamentada en todo lo que fue percibido anteriormente; esa es la verdadera sustancia de nuestra realidad.

La alimentación mental es un término que hace referencia a observar y escoger con criterio qué es lo que permitimos que entre a nuestra mente para ser procesado.

Si logramos comprender que la alimentación mental está condicionando el poder de la mente, y ver que todo lo que pensamos y hacemos, desde que despertamos hasta que nos dormimos; está verdaderamente creando nuestra realidad día con día; podemos hacer un ejercicio consciente para escoger nuestra alimentación mental.

Factores Que Inhiben el Poder de la Mente

Las redes sociales, las noticias, las amistades, los hábitos de comportamiento, el trabajo y los sitios que frecuentamos; nos hacen interpretar realidades específicas.  

Cada persona percibe realidades diferentes; aunque en esencia vean, huelan, sientan, escuchen y gusten lo mismo; derivado a las experiencias pasadas, la mente interpreta de formas específicas.

Si, por ejemplo, una persona se pelea con su pareja en un restaurante y producto del coraje se enferma del estómago, su mente va a asociar ese restaurante y esa comida con su enfermedad; por lo tanto, evitará ese lugar a toda costa; la mente recibe la impresión de haber tenido una experiencia que no quiere repetir.

Otra persona, que en ese mismo restaurante reciba una buena noticia y pase un rato agradable en compañía de seres queridos, va a asociar el restaurante como un sitio agradable y digno de volver.

Cuando ambas personas sean preguntadas por el restaurante, van a tener opiniones contrariadas; date cuenta de que el objeto no cambia, es el mismo restaurante, con el mismo tipo de comida, sin embargo, es la mente la que se encarga de asociar experiencias para interpretar la realidad.

la mente es poderosa

Desafortunadamente muy poca gente es consciente de su alimentación mental y vive dejándose llevar por lo que la rodea; viven con las puertas de la mente abiertas de par en par dejando que todo entre.

Asumimos que lo que estamos viviendo es una realidad puesta y optamos por conformarnos o quejarnos, sin hacer nada para cambiar nuestra realidad; simplemente dejamos que el poder de la mente se desperdicie.

Alimentación Mental y Alimentación Física

Todos somos conscientes del papel que la alimentación juega en nuestras vidas, hablando únicamente de la alimentación física, sabemos que determina en gran medida nuestro aspecto físico y nuestra salud, así como nuestra longevidad.

Sabemos que es preciso cuidar a detalle lo que estamos ingiriendo, incluso muchos vamos con especialistas para que nos guíen en el consumo adecuado de alimentos.

La alimentación física no lo es todo, es muy importante, pero no lo es todo. El que una persona disponga de vitalidad, energía y una extraordinaria salud gracias a su buena alimentación no garantiza que esta será una persona dotada de sabiduría, discernimiento, inteligencia, sensibilidad y las demás cualidades nobles.

No lo garantiza porque para tener dichas cualidades es necesaria una buena alimentación mental, la cual, pocas, muy pocas personas son conscientes de su existencia e importancia.

Es evidente la importancia de los alimentos físicos que consumimos; al final nuestro cuerpo es una acumulación de dichos alimentos.

En promedio, las personas nos alimentamos de 3 a 5 veces por día; la mente se alimenta cada segundo de lo que nos rodea; imagina, treinta o cincuenta mil pensamientos.

Así como los alimentos forman nuestro cuerpo; los pensamientos definen el estado de forma de la mente. Hoy hay suficiente evidencia científica que ha demostrado la importancia de la mente sobre el cuerpo.

todo esta en la mente

El Poder de la Alimentación Mental

¿Qué pasaría si te dedicaras un año a comer chatarra? La respuesta es obvia, a parte del sobre peso, te verías afectado por severos problemas de salud, los cuales podrían ser irreversibles.

También te percatarías que tu cuerpo quedaría completamente drenado de energía para poder hacer las actividades de tu día a día; generando malos hábitos de comportamiento que harían que tu vida fuera en deterioro.

Este ejemplo, es lo que vive la mayoría de las personas a nivel mental; el mundo está lleno de alimentación mental chatarra, y la gente lleva años consumiéndola; podemos entender el por qué cada vez son más comunes los estados de nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, desgaste y apatía en los seres humanos. Simplemente el cerebro está mal alimentado.

Imagina como han contaminado los miles de pensamientos chatarra que hay al día; estos en última instancia derivan en enfermedades mentales y físicas.

Mucha gente se considera en tratar a su cuerpo como un auténtico templo, sin embargo, tratan a su mente como basura; se concentran en las cosas equivocadas, y a pesar de contar con salud y vitalidad, estas personas viven en un desbalance total.

Su forma física solo incrementa su ego y apego al cuerpo, sin embargo, el estado mental es nocivo. Los estados mentales nocivos, solo conducen a la ignorancia y al sufrimiento.

Es preciso cambiar nuestra dieta mental si queremos vivir mejor; la alimentación mental adecuada hace que equilibremos todas las áreas de nuestra vida, incluido el desarrollo físico.

que es la mente

Cómo Acceder al Poder de la Mente a Través de la Alimentación mental

La mejor forma de empezar a alimentarnos mentalmente de manera adecuada es poner atención a nuestro día a día, y darnos cuenta de los pensamientos predominantes a lo largo de este.

Con base en las tendencias de nuestros pensamientos, podemos analizar factores como, las compañías, hábitos, lugares frecuentados, conversaciones, contenido que visitamos en redes sociales, noticias y nuestras tendencias de consumo.

Una vez hecho este análisis, estaremos facultados para empezar a sustituir comportamientos y pensamientos nocivos.

Para sustituir comportamientos y pensamientos es preciso seleccionar aquellos que son nocivos y quitarles nuestro tiempo; el tiempo que ganemos de esto, debe ser utilizado para aquello que nos nutra mentalmente.

Si, por ejemplo, notamos que el tiempo que utilizamos en las redes sociales nos está alimentando de forma nociva, debemos de cambiar el contenido de lo que estamos visitando, o sustituir la actividad por completo.

Esto puede ir desde leer un libro nutritivo, ver un video, hacer ejercicio o frecuentar la compañía de alguien que nos ayude a alimentar la mente.

No pierdas de vista que desde que abres los ojos, hasta que los cierras la mente se está alimentando; haz un esfuerzo consciente por controlar qué es lo que dejar entrar a ella.